Trabajo Final
Tema: Educación, comunicación e identidad: uso pedagógico y crítico de los medios en la escuela secundaria rural.
Problema:
¿Cómo contribuir a que las escuelas secundarias rurales se autoperciban como espacios culturales, con propuestas de aprendizajes sobre la identidad, la diversidad, la participación y la creatividad?
3. Delimitación:
i. Objetivos:
General:
§ Constituir una comunidad global de aprendizaje e intercambio cultural formada por jóvenes, alumnos, docentes, familias y otros actores sociales, comprometidos con la valoración de patrimonio y la identidad y que reconocen el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación en la educación.
Específicos:
§ Fomentar el desarrollo de acciones relacionadas con el conocimiento y cuidado del entorno social, natural y cultural que rodea a la escuela;
§ Compartir la propia cultura en un mundo globalizado, entendiendo cultura en sentido amplio: desde costumbres, leyendas, comidas típicas, personajes de la comunidad, recorridos medioambientales, fiestas tradicionales, problemáticas sociales;
§ Propiciar los intercambios culturales.
ii. Justificación:
La propuesta que aquí se presenta está motivada por interrogantes surgidos de la propia realidad escolar. Ella se desarrolla en el ámbito del nivel secundario en escuelas rurales.[1]
Los interrogantes son en cuanto a la relación entre la práctica educativa y la cultura de los jóvenes. En el desarrollo del presente módulo, comenzar a indagar sobre el uso de los medios y las nuevas tecnologías en el trabajo escolar, reflexionar sobre sus alcances y reconocer producciones prácticas y teóricas en desarrollo, me permitió focalizar la búsqueda.
Situándome en este terreno pude observar que en las prácticas de la escuela, este tema se reduce al uso de medios y tecnologías de manera innovadora pero marcadamente instrumental. Es decir, los medios son mirados como herramientas completamente exteriores al proceso pedagógico mismo, capaces únicamente de modernizar, esto es de ampliar la cobertura de transmisión y tecnificar la ilustración de lo que se transmite y de “amenizar” el sistema educativo.
Sin embargo, en el campo de la Comunicación se observa la búsqueda sobre la comunicación en el entramado de la cultura escolar, sobre la construcción de identidades y las nuevas formas de socialización, etc.
De modo que en este trabajo he intentado abordar la problemática general de procesos de Comunicación y Educación sin separarlos de los procesos culturales y políticos que le sirven de contexto y lo atraviesan. Es decir ligar lo educativo a las “prácticas culturales” en general, entre ellas las de dimensión comunicacional, y comprender la cultura referida con “lo político”.
Como bien expresa el comunicador y educador popular Jorge Huergo “Comunicación y Educación, entonces, tienen que comprenderse: como proceso/estancia donde cada grupo organiza su identidad en el interjuego entre hibridación y pemanencia; como proceso/estancia simbólica de producción y reproducción de la sociedad, donde se imbrica en lo estructural y, de manera compleja, en lo social y lo cultural; como proceso/estancia de conformación del consumo, la hegemonía y la legitimidad, o la configuración del poder y la política; como proceso/estancia de dramatización eufemizada de los conflictos.”[2]
Sin embargo, para el mismo autor “también Comunicación/Educación significa la “puesta en común” y el “sacar afuera” en la trama de espectacularización, de massmediatización, de globalización y de consumo (entre otras cuestiones) que configura la vida humana de fines del siglo XX. Y esto es un desafío que implica hoy la necesidad de considerar a las identidades (en términos de cultura) también como relacionales, donde se juega permanentemente la tensión procesos/estancias. Los circuitos culturales, las refiguraciones de las esferas públicas, los no-lugares o lugares desocializados cuyo objeto es el consumo, la resignificación de lo político, las hibridaciones y heterogeneidades, los reconocimientos identitarios, las negociaciones de sentido a nivel global (aunque deban comprenderse en el marco de distancias cada vez más fuertes entre sectores económico-sociales y de nuevas formas de dependencia bajo la figura de la interdependencia) nos obligan a pensar que la “puesta en común” y el “sacar afuera” van mucho más allá (a la vez excediendo y redefiniendo) de los límites de lo personal o de los espacios íntimos.”
De acuerdo con el antropólogo Jesús Martín Barbero, fundador y presidente de ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de Comunicación) “la mera introducción de medios y tecnologías de comunicación en la escuela puede ser la más tramposa manera de ocultar sus problemas de fondo tras la mitología efímera de su modernización tecnológica. El problema de fondo es cómo insertar la escuela en un ecosistema comunicativo, que es a la vez experiencia cultural, entorno informacional y espacio educacional difuso y descentrado…Más que un conjunto de nuevos aparatos, de maravillosas máquinas, la comunicación designa hoy un nuevo sensorium (W. Benjamín): nuevas sensibilidades, otros modos de percibir, de sentir y relacionarse con el tiempo y el espacio, nuevas maneras de reconocerse y de juntarse.”[3]
A partir de las definiciones enunciadas hasta acá, se puede decir que los medios de comunicación y las tecnologías de información significan para la escuela un reto cultural visibilizando una brecha entre la cultura desde la que enseñan los maestros y aquella otra desde la que aprenden los alumnos. Relacionado con lo anterior Barbero dice “Pues los medios no sólo descentran las formas de transmisión y circulación del saber sino que constituyen un decisivo ámbito de socialización, de dispositivos de identificación/ proyección de pautas de comportamiento, estilos de vida y patrones de gustos. Es sólo a partir de la asunción de la tecnicidad mediática como dimensión estratégica de la cultura que la escuela puede insertarse en los procesos de cambio que atraviesa nuestra sociedad. Para lo cual la escuela debe interactuar con los campos de experiencia en que hoy se procesan los cambios: desterritorialización/ relocalización de las identidades, hibridaciones de la ciencia y el arte, de las literaturas escrituras y las audiovisuales, reorganizando los saberes desde los flujos y redes por los que hoy se moviliza no sólo la información, sino el trabajo y la creatividad, el intercambio y la puesta en común de proyectos, de investigaciones, de experimentaciones estéticas. Y por lo tanto interactuar con los cambios en el campo/ mercado profesional, es decir con las nuevas modalidades que el entorno informacional posibilita, con los discursos y relatos que los medios masivos movilizan y con las nuevas formas de participación ciudadana que ellos abren especialmente en la vida local.”[4]
¿Cómo puede la escuela insertarse en esta complejidad? Barbero cuando refiere a esto expresa: “Un uso creativamente pedagógico y crítico de los medios –televisión, vídeo, computador, multimedia, internet– sólo es posible en una escuela que transforme su modelo y su praxis de comunicación: que haga posible el tránsito de un modelo centrado en la secuencia lineal que encadena unidireccionalmente materias, grados, edades y paquetes de conocimientos, a otro descentrado y plural, cuya clave es el “encuentro” del palimpsesto –ese texto en el que el pasado borroso emerge en las entrelíneas que escriben el presente– y el hipertexto: escritura no secuencial sino montaje de conexiones en red que al permitir una multiplicidad infinita de recorridos transforma la lectura en escritura. Potenciando la figura y el oficio del educador, que de mero retransmisor de saberes se convierte en formulador de problemas, provocador de interrogantes, coordinador de equipos de trabajo, sistematizador de experiencias, memoria viva de la institución que hace relevo y posibilita el diálogo entre generaciones.”
Me interesa ahora tomar definiciones que propone Martín Hopenhayn: “La globalización tiene un impacto muy fuerte sobre las culturas locales, tanto positivo como negativo. Positivo, porque la globalización comunicacional, sobre todo con las nuevas tecnologías, permite a las culturas locales operar como interlocutores activos en el diálogo planetario, planteando con más fuerza sus identidades, demandas y visiones del mundo. Negativo, porque se producen relaciones de dominio, hegemonía y aculturación en este gran baile de símbolos y mercancías que fluyen sin fronteras. En ese contexto de doble signo, el acceso al conocimiento parece ser una clave para potenciar el aspecto positivo y mitigar los efectos negativos. A mayor y mejor educación, hay más manejo de la interacción a distancia, más capacidad para gestionar y movilizar las propias demandas de afirmación de identidad, de más presencia en el diálogo global, de más impacto sobre la “sociedad civil global”.[5]
Entonces, la escuela está llamada a formar en las competencias que se requieren para vivir en el siglo XXI. Y una es aprender a vivir juntos en un mundo cada vez más plural y diverso. Educar para la tolerancia, aprecio y respeto al diferente debe ser parte constitutiva de cualquier agenda que quiera formar ciudadanos para el mundo globalizado. La escuela no es sólo lugar de reproducción de los modos de convivencia, sino que está también llamada a transformarse en un espacio de anticipación de nuevas relaciones, donde al mismo tiempo se desarrollen la valoración de la propia identidad y el aprecio a la diversidad cultural.
La educación constituye la herramienta más masiva, sistemática e instalada para socializar a las nuevas generaciones en el multiculturalismo, el nuevo imaginario democrático global, el discurso y la práctica de los derechos humanos, el aprendizaje en la diferencia, y la adaptación de saberes universales a sensibilidades personales o grupales. Además, a medida que la educación revierte su histórico rol de homogeneización cultural, es posible que los nuevos procesos de aprendizaje sean de apertura a otros radicalmente distintos. Más aún tematizando y polemizando la aculturación u homogeneización históricas en la sala de clases, es posible promover la afirmación de las identidades que concurren a esa misma sala.
Así se ha reinterpretado positivamente el rol cultural de la educación, entendiendo que es la base desde la cual se puede repensar críticamente la realidad, idear nuevos proyectos colectivos y aprender a vivir en un mundo multicultural. El aprendizaje de la diferencia o de la pluralidad no debe entenderse como una materia más (al estilo de la geografía, la historia o la antropología). Se trata de reformular la articulación o el cruce entre el currículo que viene desde arriba y las identidades culturales que llegan desde abajo, o entre materias de aprendizaje y sujetos de aprendizaje; de la misma manera que se trata de aterrizar contenidos globales en realidades locales e, inversamente, reformular contenidos desde los mundos de vida que traen los alumnos a las salas de clases. Esta articulación no se resuelve en las altas esferas de la planificación educacional, sino en el contexto más particular de cada escuela. Más que contenidos curriculares, lo que se requiere es generar una disposición general al cambio en las formas de aprender, comunicarse y producir.
iii. Contextualización:
La propuesta que aquí se presenta se realizará en las localidades de San Antonio, Egusquiza y Presidente Roca ubicadas en el centro de la provincia de Santa Fe funcionando como núcleos secundarios rurales.
Según datos de estudios específicos realizados por la Dirección Nacional de Investigación y Evaluación de la Calidad Educativa, desde mediados del siglo veinte se incrementó sustantivamente la tasa neta de escolarización en todas las jurisdicciones aunque se registra un bajo nivel de cobertura en el ámbito rural, en especial aquella referida a la población de 15 a 17 años, que abarca solo al 56% del grupo etario, en contraste con el ámbito urbano, cuya tasa de escolarización para este grupo asciende al 82%.
Seguidamente presentaré una descripción general de algunos rasgos[6] más o menos frecuentes de nuestro alumnado:
- ausencias reiteradas en las clases;
- permanencia de alumnos por cortos períodos debido a reiterados traslados por razones familiares, laborales o incluso institucionales;
- cierto desapego por lo escolar, relacionado –muchas veces- con las escasas expectativas de superación personal;
- acentuación de las dificultades para aprender en miembros de una misma familia, a través de los años;
- procesos marcados por la lentitud, la discontinuidad o la falta de sistematicidad en los avances, lo que incide en la adquisición de los nuevos aprendizajes;
- retraimiento en la comunicación oral durante las clases con los profesores. Asimismo rescatamos un nuevo señalamiento de la Dra. Graciela Frigerio, el que resulta particularmente esclarecedor para nuestros contextos de actuación: el riesgo de “la trampa del origen”. Ingresan bajo este concepto las actitudes de etiquetamiento o condena que a veces infligimos –aun inconscientemente- sobre ciertos alumnos, por prejuicios ligados a sus raíces familiares o sociales, lo cual favorece la reproducción de la idea de un destino inexorable para ellos. Esto inhibe, en consecuencia, cualquier posibilidad de modificar los mandatos que se representan desde la misma sociedad como preestablecidos.
iv. Hipótesis provisoria:
En este proceso de transformación educativa, continúa vigente la pregunta sobre cómo mejorar la calidad de los aprendizajes escolares, particularmente el que se da entre estudiantes de localidades apartadas y poblaciones vulnerables.
Una razón explorada aquí apunta a la desconexión existente entre el currículo explícito y las motivaciones para estudiar que tiene gran parte del estudiantado que pertenece a grupos que viven en zonas rurales. La principal hipótesis que ha orientado esta propuesta es que para que los aprendizajes sean significativos tienen que ser culturalmente pertinentes, esto es, deben originarse a partir de la cultura cotidiana de los estudiantes y de sus familias. La propuesta central de trabajo ha sido que, en la medida que se abra la escuela a la comunidad y que la cultura local impregne los contenidos y los modos de aprender que la escuela favorece, los aprendizajes escolares mejorarán significativamente.
Este proyecto se plantea así tres hipótesis básicas que orientarán la experiencia:
a) Para mejorar la calidad de los procesos de aprendizaje se requiere que éstos sean culturalmente pertinentes.
b) Para mejorar la calidad de los aprendizajes se requiere desarrollar en los estudiantes competencias sociales que valoren la propia identidad y la diversidad cultural.
c) Para mejorar la calidad de los aprendizajes se requiere modificar la manera de trabajar aislada de los docentes hacia formas cada vez más cooperativas y ligadas a la comunidad.
4. Marco Teórico:
La mejor manera de aprender a vivir juntos en un mundo diverso y global es a partir de la valoración de la propia identidad cultural y del respeto por la cultura de los otros.
Es posible reconocer que la escuela tiene amplias oportunidades para desarrollar la identidad y contribuir al fortalecimiento del patrimonio cultural local y global de sus estudiantes y comunidad. El aprendizaje de la multiculturalidad permite crecer en el conocimiento y reconocimiento de la diversidad, genera ciudadanos activos y comprometidos con los valores democráticos, forma personas con una buena autoestima, y les otorga mayor competencia para actuar en la complejidad del mundo actual. Un aprendizaje pertinente es, pues, aquel que resulta culturalmente significativo para el sujeto que aprende. Las personas le dan significado y relevancia a sus aprendizajes a partir del contexto y tradición cultural donde están insertas y, desde allí, amplían su comprensión y su acción sobre el mundo.
Sin embargo, la conservación y difusión del patrimonio no es tema sólo de la escuela y de especialistas, sino es una responsabilidad de toda la comunidad y del Estado. Las personas y sus comunidades son el verdadero patrimonio cultural, las que a la vez son depositarias de ese patrimonio, y son las que están llamadas a protegerlo, recrearlo y a disfrutarlo como uno de sus derechos fundamentales.
Es decir, trabajar con el patrimonio posibilita y facilita la integración de la comunidad y de las familias a los procesos de aprendizaje escolares, abriendo los significados y los sentidos sobre patrimonio e identidad, cuyas manifestaciones las percibimos en nuestras propias formas y patrones de vida y en todos los espacios donde nos toca relacionarnos para trabajar, estudiar, recrearnos y ejercer la convivencia ciudadana.
A pesar de la precariedad social y material en que se desenvuelve la escuela, ésta es una de las instituciones que más influye en la construcción de las identidades culturales. En algunos casos ha contribuido a la construcción de la identidad cultural de la nación a costa de avasallar las identidades más genuinas de los sectores sociales más deprimidos. Pero en otros casos, la escuela ha llevado a cabo una formidable labor de rescate de las tradiciones culturales de sus comunidades, las que se han convertido en punto de partida de procesos de enseñanza y aprendizaje.
La identidad es un concepto próximo al de patrimonio cultural. Tener identidad cultural equivale a valorar la propia historia de la comunidad, su origen y sentido.
El patrimonio, como todo bien cultural, es algo que se puede tener o perder. Por eso el patrimonio se presenta como conquista, es fruto del esfuerzo colectivo y se construye de generación en generación.
El patrimonio es la memoria del futuro y es responsabilidad social construirlo en diálogo permanente y respetuoso con las demás culturas. Desde este punto de vista, las sociedades con un vasto patrimonio cultural son las que tienen mayor diversidad cultural, y pueden convertir esa diversidad en un "activo" que posibilite mayor innovación, creatividad y adaptación a los cambios sociales y culturales del futuro.
Esto implica la elaboración de políticas y proyectos educativos que incorporen una conceptualización de la cultura y del trabajo intercultural más interactivo que estático. Según una concepción más tradicional de cultura, a ésta se la considera como el conjunto de producciones que una comunidad ha generado históricamente. Desde esta conceptualización se establece una relación con la cultura en función de su posesión. Es decir, una persona "tiene" más cultura en la medida que "posea" más bienes o saberes culturales.
De aquí se deriva una concepción jerárquica y, por tanto, desigual de la relación entre las culturas basada en el mayor prestigio social o, simplemente, en el poder de unas sobre otras.[7]
Frente a esta concepción más cuantitativa de cultura es posible oponer otra de carácter más cualitativo: la cultura como un "conjunto de categorías simbólicas que dan sentido o filtran el significado de la 'realidad' física, social y aún metafísica"[8]
Este conjunto de significados compartidos se configuran como valores y permite a las personas relacionarse con el mundo e interpretarlo, dándole identidad al sujeto como individuo y como miembro de una comunidad. La cultura se constituye así en un mecanismo dinámico y cambiante de comprensión e interpretación del mundo que adquiere significación instrumental, flexible y adaptativa. Lo intercultural pasa a ser constitutivo de lo cultural.
Tal concepción de cultura subraya la necesidad de interacción para adquirir y tomar conciencia de la propia identidad. Es decir, la identidad es producto de la interacción y del reconocimiento de la diversidad. La identidad no es, por tanto, un hecho estable sino un proceso dinámico donde lo sustantivo es la constante interacción con otras personas, otras comunidades, otras realidades y otras maneras de vivir, con el objeto de ir modificando y enriqueciendo las propias visiones de mundo. Desde este horizonte, el esfuerzo por llevar adelante una educación intercultural aparece como una oportunidad de crecimiento y, por tanto, una realidad agradable y deseable.
5. Diseño Metodológico:
En el año 2003 se sanciona la ley provincial, Ley 12.208, la cual ordena la instrumentación de un inventario de los bienes culturales de la provincia. En el año 2006, se comienza a inventariar estos bienes, plasmándose en una base de datos y posterior publicación en Internet: http://www.patrimoniosf.gov.ar/articulo/proyecto/
Entonces se propone realizar desde las escuelas junto a otras instituciones locales como Museos y Bibliotecas, el registro del patrimonio cultural y la publicación de dicha actividad, en principio, en la base de datos del Ministerio de Innovación y Cultura a partir de una herramienta informática y organizativa diseñada por la Dirección de Informática del Ministerio de Innovación y Cultura, que apunta a una gran eficiencia informativa, tanto para los ciudadanos, como para las áreas de gobierno que requieren de información válida y actualizada, para planificar la obra pública. El desarrollo ha puesto énfasis en:
Primero: desarrollo de unas bases de datos sólida y fácilmente actualizable.
Segundo: Un desarrollo informático claro, conciso y actualizable de acuerdo a las previsiones del Gobierno Provincial, para lo cual se coordinó con la Dirección de Informática del Ministerio de Innovación y Cultura, a través de una mecanización del uso de "TRAC" y "subversion" (software de gestión para el seguimiento de proyectos informáticos, desarrollados por equipos de trabajo), para el seguimiento del código informático y de las tareas desplegadas, relacionadas con éste.
Tercero: Utilización de tecnologías modernas y libres, que estén adecuadas a lo vigente en el mundo informático actual.
Cuarto: Utilización de tecnologías libres, que no estén sujetas a sistemas complicados de licenciamientos o que no se puedan modificar, esclavizando al usuario a un sistema estático. Quinto: Utilización de tecnología que corra en sistemas operativos libres como es el LINUX, el cual utiliza y promueve la Provincia.
Sexto: Desarrollo de una estructura de datos adaptable a cada realidad y necesidad local, presente o futura. Esto es: no atado a una estructura fija de “fichas”, ya que Museos, los hay de Arte, Ciencias Naturales, Antropológicos, etc. y la ficha de uno, no es válida para otro. El sistema permite crear fichas nuevas, con estructuras nuevas.
Séptimo: Control y auditoría permanente de los datos. Si algún usuario reporta un error o novedad para actualizar la información de las bases de datos, estas instancias, como las modificaciones de los datos, quedan registradas permanentemente en otras bases, con las cuales, los administradores, pueden hacer un seguimiento del dato o una auditoría del mismo.
Se recolectará datos actividad cultural de las localidades San Antonio, Egusquiza y Presidente Roca teniendo en cuenta que pertenecen al circuito o zona cultural definida para el área centro de la provincia de Santa Fe que hace eje en la ciudad de Esperanza, sobre la ruta provincial N° 70, pero que incluye también las ciudades y pueblos cercanos donde entre los años 1856 y 1870, se instalaron sucesivas colonias dentro de gestiones públicas y privadas, las cuales dieron al país, una organización típica de la producción agropecuaria.
La tarea, consistirá en recoger la impronta indeleble de la cultura y cómo ella a influenciado en la vida diaria y de relación con los demás habitantes de la provincia de Santa Fe, a sabiendas de la importancia que ha tenido, esta zona, en el resto del país.
Glosario:
CULTURA: debe ser entendida como un conjunto de características espirituales, materiales, intelectuales y emocionales distintivas de una sociedad o grupo social, y comprenden, en adición al arte y la literatura, estilos de vida, formas de vivir juntos, sistemas de valores, tradiciones y creencias. (según UNESCO. 2002. Declaración Universal de la Diversidad Cultural.)
IDENTIDAD: sensación o convencimiento íntimo de ser una persona o grupo único y distinto de cualquier otro, con personalidad, dignidad y libertad propias. Imagen que se construye intersubjetivamente, es decir, que se realiza a través del intercambio y luego de un proceso de comparación en el que se lleva a cabo la toma de conciencia de las diferencias y similitudes con los otros actores sociales. En la elaboración de dicha idea colectiva interviene la dimensión interna del ser humano a través de sueños y ambiciones, así como también interviene la dimensión externa, por medio de la comunicación, aspecto gracias al cual evoluciona en el tiempo.
PATRIMONIO: el patrimonio de una nación lo conforman el territorio que ocupa, su flora y fauna, y todas las creaciones y expresiones de las personas que lo han habitado: sus instituciones sociales, legales y religiosas; su lenguaje y su cultura material desde las épocas históricas más antiguas. El patrimonio comprende los bienes tangibles e intangibles heredados de los antepasados; el ambiente donde se vive; los campos, ciudades y pueblos; las tradiciones y creencias que se comparten; los valores, la religiosidad; la forma de ver el mundo y adaptarse a él. El patrimonio natural y cultural constituye la fuente insustituible de inspiración y de identidad de una nación, pues es la herencia de lo que ella fue, el sustrato de lo que es y el fundamento del mañana que aspira llegar a sus hijos.
Tipos de patrimonio
Patrimonio Natural: está constituido por la variedad de paisajes que conforman la flora y fauna de un territorio. “aquellos monumentos naturales, formaciones geológicas, lugares y paisajes naturales, que tienen un valor relevante desde el punto de vista estético, científico y/o medioambiental. El patrimonio natural lo constituyen las reservas de la biosfera, los monumentos naturales, las reservas y parques nacionales, y los santuarios de la naturaleza”.
Patrimonio Cultural
Se divide en dos tipos: Tangible e Intangible.
Patrimonio Tangible: es la expresión de las culturas a través de grandes realizaciones materiales.
El patrimonio tangible se puede clasificar en Mueble e Inmueble.
Patrimonio Tangible Mueble: comprende los objetos arqueológicos, históricos, artísticos, etnográficos, tecnológicos, religiosos y aquellos de origen artesanal o folclórico que constituyen colecciones importantes para las ciencias, historia del arte y la conservación de la diversidad cultural del país. Entre ellos se encuentran las obras de arte, libros manuscritos, artefactos históricos, grabaciones, fotografías, películas, documentos audiovisuales, artesanías y otros objetos de carácter arqueológico, histórico, científico y artístico.
Patrimonio Tangible Inmueble: está constituido por los lugares, sitios, edificaciones, obras de ingeniería, centros industriales, conjuntos arquitectónicos, zonas típicas y monumentos de interés o valor relevante desde el punto de vista arquitectónico, arqueológico, histórico, artístico o científico, reconocidos y registrados como tales. Estos bienes culturales inmuebles son obras o producciones humanas que no pueden ser trasladados de un lugar a otro, ya sea porque son estructuras (por ejemplo un edificio), o porque están en inseparable relación con el terreno (por ejemplo un sitio arqueológico).
Patrimonio Intangible: está constituido por aquella parte invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Existen sociedades que han concentrado su saber y sus técnicas, así como la memoria de sus antepasados, en la tradición oral. La noción de patrimonio intangible o inmaterial prácticamente coincide con la de cultura, entendida en sentido amplio como “el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social” y que “más allá de las artes y las letras” engloba los “modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”.
A esta definición hay que añadir su naturaleza dinámica, la capacidad de transformación que la anima y los intercambios interculturales en que participa.
El Patrimonio Intangible está constituido entre otros elementos, por la poesía, los ritos, los modos de vida, la medicina tradicional, la religiosidad popular y las tecnologías tradicionales de nuestra tierra. Integra la cultura popular, las diferentes lenguas, los modismos regionales y locales, la música, los instrumentos musicales tradicionales, las danzas religiosas y los bailes festivos, los trajes que identifican a cada región, la cocina, los mitos y leyendas; las adivinanzas y canciones de cuna; los cantos de amor y villancicos; los dichos, juegos infantiles y creencias mágicas.
Niveles de patrimonio
Además de distinguir entre patrimonio natural y cultural, podemos encontrar estos tipos de patrimonio con distintos niveles de amplitud: partiendo desde el patrimonio familiar, hasta llegar al patrimonio mundial.
Patrimonio Familiar: está constituido por aquellos objetos valiosos, tradiciones, apellidos y rasgos característicos que distinguen a unas familias de otras.
Patrimonio Local: está constituido por aquellos monumentos, sitios, tradiciones y objetos que son valiosos para la comunidad y le dan sentido de pertenencia a sus habitantes.
Patrimonio Nacional: está constituido por todo aquello que se tiene en común como
Nación: la riqueza de las tradiciones y monumentos heredados de los antepasados y que pertenecen al país, como individuos y como pueblo. El Patrimonio Nacional se constituye en la máxima riqueza del país, ya que da identidad frente a otros pueblos que tienen su patrimonio e identidad propios.
Patrimonio Mundial: El año 1972, la Conferencia General de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) aprobó la Convención Sobre la Protección del Patrimonio Mundial Natural y Cultural. El objetivo principal de la Convención es identificar y proteger los sitios del patrimonio natural y cultural de “valor universal y excepcional”. Para ello se ha conformado una lista con los monumentos patrimoniales más relevantes de la humanidad. La Lista del Patrimonio Mundial destaca la riqueza y diversidad del patrimonio cultural y natural de nuestro planeta. (La información que se presenta en este documento fue adaptada de: Patrimonio y Cultura local en la Escuela. Santiago: UNESCO– Fundación Ford, 2002.)
Lista del Patrimonio Mundial: http://whc.unesco.org/patrimonio.htm
Bibliografía
Barbero, Jesús Martín: Jóvenes: comunicación e identidad en http://www.oei.es/pensariberoamerica/ric00a03.htm
Barbero, Jesús Martín: Heredando el futuro. Pensar la educación desde la comunicación
http://comeduc.blogspot.com/2007/04/jess-martn-barbero-heredando-el-futuro.html (15 abril 2007)Publicado en Rev. Nómadas, Nº 5, Santafé de Bogotá (Colombia), Univ. Central, 1997.
Barbero, Jesús Martín: Medios y culturas en el espacio latinoamericano en http://www.oei.es/pensariberoamerica/ric05a01.htm
CONVENCIÓN PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL – UNESCO
Hopenhayn, Martín: Educación, comunicación y cultura en la sociedad de la información: una
perspectiva latinoamericana en Revista de la Cepal N° 81.
Huergo, Jorge: "Comunicación y Educación: aproximaciones" en http://comeduc.blogspot.com/2006/04/jorge-huergo-comunicacin-y-educacin.html (abril 2006)En Huergo, Jorge (editor): Comunicación/Educación. Ámbitos, prácticas y perspectivas, Capítulo 1 http://www.perio.unlp.edu.ar/nodos
LEY PROVINCIAL No 12.208 en http://www.patrimoniosf.gov.ar/articulo/leyes/
“Re.creo mi identidad guía para el docente” PROYECTO CONJUNTO MINEDUC/UNESCO, República de Chile en www.mineduc.cl/patrimonio y www.unesco.cl
[1] Ruralidad: “La ruralidad se define, siguiendo el criterio del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), de acuerdo a la población de las localidades donde se encuentran los establecimientos educativos. En este marco, se consideran rurales los establecimientos y/o anexos que se ubican en localidades de hasta dos mil habitantes”. (De los módulos de capacitación del Relevamiento de escuelas Rurales (RER III), Ministerio de Educación de la Nación, DiNIECE)
[2] Huergo, Jorge, "Comunicación y Educación: aproximaciones" en http://comeduc.blogspot.com/2006/04/jorge-huergo-comunicacin-y-educacin.html (abril 2006)
[3] Jesús Martín-Barbero: Heredando el futuro. Pensar la educación desde la comunicación en http://comeduc.blogspot.com/2007/04/jess-martn-barbero-heredando-el-futuro.html
(abril 200)Publicado en en Rev. Nómadas, Nº 5, Santafé de Bogotá (Colombia), Univ. Central, 1997.
[4] Idem
[5] Hopenhayn, Martín, “Educación, comunicación y cultura en la sociedad de la información: una perspectiva latinoamericana” en Revista de la Cepal N° 81 (2003)
[6] Del documento “Nuestra segunda propuesta: otro sueño que echamos a volar...“ elaborado por el Equipo de Profesores del ex Agrupamiento N° 27.
[7] LUCH I BALAGUER, J.; SALINAS C., J. “La diversidad cultural en la práctica educativa”, Ministerio de Educación y Cultura, Madrid, 1996.)
[8] JORDÁN, J.,A. “L'educación multicultural”. CEAC, Barcelona, 1992.
jueves, 30 de julio de 2009
domingo, 31 de mayo de 2009
Para seguir pensando sobre los blogs y educación:
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/inclusion-digital/el-uso-educativo-de-los-blogs-por-jose-luis-orihuela.php
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/inclusion-digital/el-uso-educativo-de-los-blogs-por-jose-luis-orihuela.php
sábado, 16 de mayo de 2009
martes, 5 de mayo de 2009
Recomendado para actividades conmemoración “Día del trabajador” a partir del análisis de imágenes plásticas:
Ver trabajos de artistas que intervienen en el contexto de luchas sociales y movimientos de protesta a partir del TPS - Taller Popular de Serigrafía:
http://tallerpopulardeserigrafia.blogspot.com/2008/04/diciembre.html
http://tallerpopulardeserigrafia.blogspot.com/2008/04/luchas-obreras.html
http://tallerpopulardeserigrafia.blogspot.com/2008/04/ellos-viven.html
Ver “Retrato de la burguesía”, Mural del Sindicato Mexicano de Electricistas pintado por José David Alfaro Siqueiros (1896-1974) a finales de los años 30: http://lozzanoart.blogspot.com/2009/04/david-alfaro-siqueiros.html
Ver trabajos de artistas que intervienen en el contexto de luchas sociales y movimientos de protesta a partir del TPS - Taller Popular de Serigrafía:
http://tallerpopulardeserigrafia.blogspot.com/2008/04/diciembre.html
http://tallerpopulardeserigrafia.blogspot.com/2008/04/luchas-obreras.html
http://tallerpopulardeserigrafia.blogspot.com/2008/04/ellos-viven.html
Ver “Retrato de la burguesía”, Mural del Sindicato Mexicano de Electricistas pintado por José David Alfaro Siqueiros (1896-1974) a finales de los años 30: http://lozzanoart.blogspot.com/2009/04/david-alfaro-siqueiros.html
“Hoy en día, los medios y las tecnologías condicionan la forma y la significación de las producciones artísticas contemporáneas y el conocimiento que de ellas tenemos en el seno de una cultura visual (Remedios Zafra, 2003). Las condiciones de la educación artística están cambiando no sólo porque la sociedad esté demandando una mayor exigencia en la formación instrumental tecnológica y, por consiguiente, una contemporaneización de los métodos educativos y de los temas de estudio; también cambian porque las tecnologías están modificando las condiciones de lo social, nuestra forma de producción, recepción y distribución del conocimiento y, de igual manera, nuestra forma de producción, recepción y distribución del arte”.
“Las nuevas tecnologías como actual recurso del educador artístico.”
Silvia Nuere Menéndez-Pidal y Noemí Ávila Valdés
“El medio digital interviene en el mundo de la creación cultural principalmente en tres niveles. En primer lugar, los ordenadores tienen un papel cada vez más importante en la asistencia a la producción, ya que permiten que la tarea de producción sea mucho más eficaz y hacen posible productos culturales basados, por ejemplo, en la animación por ordenador. En segundo lugar, los ordenadores hacen cada vez más de intermediarios entre el usuario y la información, sea mediante los CD-ROM o mediante Internet, lo que ha dado lugar a un nuevo género: los productos interactivos. En tercer lugar, actúan como generadores de imágenes en tiempo real, un nuevo campo todavía por explotar. Por otra parte, el medio digital ha transformado géneros culturales ya existentes (los videojuegos, los productos interactivos educativos, etc.) y ha abierto las puertas a nuevos géneros (la ficción o narrativa interactiva, el arte en red, etc.). El medio digital también ha creado la necesidad de nuevos perfiles y colaboraciones profesionales, ya que la creación de productos interactivos requiere la combinación de conocimientos de informática y de conocimientos culturales y de contenidos.”
“En definitiva, los ordenadores nos permiten llevar a cabo tres niveles de actuación desde un punto de vista general. Por otra parte, empiezan a surgir géneros que son auténticamente nuevos. No se trata de imitar y de hacer libros electrónicos y películas por ordenador, sino que se propone hacer nuevos productos culturales con el ordenador. En estos momentos hay quien utiliza un término que quizás sería muy definitorio. Se habla de interfaces culturales como un nuevo producto. En estos momentos, las interfaces –CD-ROM y webs– son las plataformas típicamente digitales, pero esto puede cambiar. No creo que la Red desaparezca, sino que durará mucho tiempo. De hecho, la Red es la gran pantalla de los productos digitales. A la larga creo que todos los productos digitales estarán en la Red, pero tendremos probablemente opciones. Seguramente la Red nos ofrecerá un cierto resumen de una producción y lo descargaremos y nos lo miraremos tranquilamente fuera de línea. Llegaremos seguramente a un cierto equilibrio en este sentido, pero no creo que el dilema sea CD o Red. Yo creo que todo eso es lo mismo, en definitiva: el interactivo. “Xavier Berenguer, “La creación cultural: ideas, artistas y emprendedores” en http://www.uoc.edu/culturaxxi/esp/articles/berenguer0602/berenguer0602_imp.html
“Las nuevas tecnologías como actual recurso del educador artístico.”
Silvia Nuere Menéndez-Pidal y Noemí Ávila Valdés
“El medio digital interviene en el mundo de la creación cultural principalmente en tres niveles. En primer lugar, los ordenadores tienen un papel cada vez más importante en la asistencia a la producción, ya que permiten que la tarea de producción sea mucho más eficaz y hacen posible productos culturales basados, por ejemplo, en la animación por ordenador. En segundo lugar, los ordenadores hacen cada vez más de intermediarios entre el usuario y la información, sea mediante los CD-ROM o mediante Internet, lo que ha dado lugar a un nuevo género: los productos interactivos. En tercer lugar, actúan como generadores de imágenes en tiempo real, un nuevo campo todavía por explotar. Por otra parte, el medio digital ha transformado géneros culturales ya existentes (los videojuegos, los productos interactivos educativos, etc.) y ha abierto las puertas a nuevos géneros (la ficción o narrativa interactiva, el arte en red, etc.). El medio digital también ha creado la necesidad de nuevos perfiles y colaboraciones profesionales, ya que la creación de productos interactivos requiere la combinación de conocimientos de informática y de conocimientos culturales y de contenidos.”
“En definitiva, los ordenadores nos permiten llevar a cabo tres niveles de actuación desde un punto de vista general. Por otra parte, empiezan a surgir géneros que son auténticamente nuevos. No se trata de imitar y de hacer libros electrónicos y películas por ordenador, sino que se propone hacer nuevos productos culturales con el ordenador. En estos momentos hay quien utiliza un término que quizás sería muy definitorio. Se habla de interfaces culturales como un nuevo producto. En estos momentos, las interfaces –CD-ROM y webs– son las plataformas típicamente digitales, pero esto puede cambiar. No creo que la Red desaparezca, sino que durará mucho tiempo. De hecho, la Red es la gran pantalla de los productos digitales. A la larga creo que todos los productos digitales estarán en la Red, pero tendremos probablemente opciones. Seguramente la Red nos ofrecerá un cierto resumen de una producción y lo descargaremos y nos lo miraremos tranquilamente fuera de línea. Llegaremos seguramente a un cierto equilibrio en este sentido, pero no creo que el dilema sea CD o Red. Yo creo que todo eso es lo mismo, en definitiva: el interactivo. “Xavier Berenguer, “La creación cultural: ideas, artistas y emprendedores” en http://www.uoc.edu/culturaxxi/esp/articles/berenguer0602/berenguer0602_imp.html
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